miércoles, 23 de agosto de 2017

TAEA 6. INDICADOES DE SUSTENTABILIDAD.



ANTECEDENTES DE LOS INDICADORES DE DESARROLLO SOSTENIBLE EN EL ESQUEMA PER EN MÉXICO
Ante la convocatoria en 1995 de la Comisión de Desarrollo Sostenible de la ONU para llevar a cabo la prueba piloto mundial de elaboración de indicadores de desarrollo sostenible, México acogió con entusiasmo esta iniciativa. Tanto el Instituto Nacional de Ecología (INE –órgano dependiente de la entonces Semarnap encargado de ejecutar la política y la gestión ambiental nacional–) como el INEGI comenzaron, por separado, a involucrarse espontáneamente y de manera no oficial en la prueba.

Durante el tercer taller de indicadores de desarrollo sustentable (Costa Rica, 1997) se decidió formalmente la incorporación de México al proceso de prueba. Desde entonces hubo un mayor acercamiento entre ambas instituciones, aunque el trabajo continuó haciéndose individualmente. En 1998 se oficializaron los contactos y en 1999 las dos instituciones iniciaron el trabajo conjunto de los indicadores.

Una vez hecho este proceso se decidió unificar el trabajo, así como la distribución de dichos indicadores por temas o categorías según las responsabilidades de cada institución. Así, al INEGI le correspondió elaborar y/o recopilar los de naturaleza económica y social en tanto que el INE se responsabilizó por los ambientales; los indicadores de la categoría institucional se distribuyeron entre ambas instituciones según la disponibilidad de información.

En abril de 1999 el INE y el INEGI realizaron una reunión decisiva para el ejercicio piloto, cuyo objetivo era concretar las vías del trabajo conjunto para elaborar los indicadores. Los acuerdos más importantes fueron:
(a) Coordinar una respuesta conjunta de México a la comunicación de la División de Desarrollo Sostenible (DDS) solicitando comentarios al informe provisional «Testing the CSD Indicators of Sustainable Development – Testing Process, Indicators and Methodology Sheets», así como un balance del trabajo elaborado por México sobre los indicadores de sostenibilidad que actualizara los resultados que hasta finales de 1998 habían sido reportados a la DDS.
(b) Acordar un plan de trabajo sobre las actividades a desarrollar para concluir la tercera fase del proceso de prueba, el cual consistiría en: integrar en una sola versión los avances que separadamente había hecho cada institución; determinar los formatos y procedimientos para clarificar los atributos y posibles deficiencias de los indicadores y así obtener la lista definitiva de los mismos; adoptar el formato de presentación de los indicadores para el informe final (incluyendo definición, metodología, información, etc.); y adoptar la estructura y contenidos del informe de evaluación que sería reportado a la DDS.
(c) Evaluar las posibilidades de difundir en medios impresos y electrónicos los resultados de la prueba y contribuir de esta manera a un mayor conocimiento sobre el tema e impulsar la elaboración de los indicadores entre las diversas instituciones y organismos sociales del país.

CRITERIOS DE SELECCIÓN DE LOS INDICADORES EN EL ESQUEMA PER EN MÉXICO
Aun cuando los indicadores se trabajaron inicialmente por separado entre el INE y el INEGI, cada institución adoptó en general los siguientes criterios de selección:
(a) Evaluación de la existencia y uso de los indicadores en las distintas instituciones del país vinculadas con la gestión ambiental y el desarrollo sostenible;
(b) Evaluación de la disponibilidad de información básica, es decir, una exploración sobre los datos requeridos para la elaboración de los 134 indicadores, las instituciones responsables y las fuentes de los datos;
(c) Identificación de los objetivos del desarrollo sostenible y de sus áreas prioritarias como también de los objetivos y metas consignados en el Plan Nacional de Desarrollo (1995 – 2000, sic).

De manera implícita, se aceptó, por un lado, que la mayoría de los indicadores propuestos en el manual tenía una relación estrecha con las prioridades y estrategias nacionales sobre desarrollo sostenible y, por otro, dada la creciente demanda de información ambiental, era oportuno iniciar, cuanto antes, el proceso de elaboración de los indicadores de sostenibilidad.

En otras palabras, se optó por trabajar todos los indicadores de la lista propuesta por la Comisión de Desarrollo Sostenible, buscando generar la mayoría de ellos, a pesar de la dificultad en algunos. En aquellos casos de no-disponibilidad de información, y considerando la relevancia y utilidad del indicador, el camino a seguir fue recopilar los datos básicos hasta donde fuese posible para construir un indicador alternativo.

En este proceso, se fue aclarando la factibilidad o no de elaboración para muchos indicadores, desde la evaluación de la calidad y consistencia de la información, la confrontación de ésta con la metodología propuesta del indicador, hasta su afinación o reformulación en términos de programar su posterior desarrollo.

INTEGRACIÓN DE LOS INDICADORES
Con los objetivos y criterios arriba expuestos, México logró generar 113 indicadores de sostenibilidad de un total de 134. Esa cantidad se integra de 97 elaborados conforme a su correspondiente hoja metodológica más otros 16 que son de carácter alternativo a la metodología propuesta. De los restantes 21 no evaluados, 6 indicadores están en proceso de desarrollo y otros 15 cuya información no está disponible en tanto no responden por ahora a las prioridades nacionales de información.

Este balance se ilustra en el siguiente resumen: De los 113 indicadores generados, 39 son de presión, 43 de estado y 31 de respuesta. En los tres casos, los resultados obtenidos pueden considerarse altamente satisfactorios. Por categorías temáticas, la capacidad general de elaboración es mayor en los temas social y económico (85.4 y 82.6%, respectivamente), lo cual se explica porque para muchos de ellos la información básica o el indicador mismo es desarrollado y utilizado desde hace mucho tiempo en el país.


 La información estadística de los indicadores generados se presenta acompañada del formato siguiente: breve definición clasificación o ubicación según el esquema presión-estado-respuesta (PER) y propósito del indicador. Asimismo, en los casos que lo ameritan, se incluye un segmento de comentarios específicos sobre: (a) las características de la información y de las fuentes utilizadas para su elaboración; (b) los vacíos o insuficiencias de la definición y, en algunos casos, recomendaciones de cómo cubrir tales vacíos; y (c) enfatizar la relevancia de los vínculos del indicador en turno con otros de índole sociodemográfica, económica, ambiental o institucional.

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